jueves, 12 de julio de 2012

PENSAMIENTOS DEL MES

CORRUPCIÓN:
“Los hombres son pervertidos no tanto por la riqueza como por el afán de riqueza”.
-Louis de Bonald-

ACCIÓN:
“El hablar que no termina en acción, mejor suprimirlo”.
-Thomás Carlyle-

INTELIGENCIA:
“La primera obligación de la inteligencia es desconfiar de ella misma”.
-Stanislaw Jerzy Lec-

DESTINO:
“Debemos obrar, no para ir contra el destino, sino para ir delante de él”.
-Friedrich Hebbel-

ENTENDIMIENTO:
“No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela”.
-Albert Einstein-

sábado, 7 de julio de 2012

¿SABÍAS QUE...?

RELOJ es una antigua palabra proveniente del latín horologium y ésta del griego hôrologion —compuesta por hôra 'hora' + legion 'indicar', 'anunciar'—, que se extendió a varias lenguas latinas: horloge, en francés; relógio, en portugués; orologio, en italiano; rellotge, en catalán.

En la forma española hay aféresis de ho- y apofonía en ro, que cambia a re, así como apócope de los tres fonemas finales del latín. Entre los latinos se empleaba generalmente con la denotación de 'reloj de sol', pero Vitruvio y Casiodoro llamaron horologium aquatile 'reloj de agua' a la clepsidra. Corominas asegura que la palabra arribó al castellano a partir del catalán, pasando inicialmente por reloje y afirma que se llegó a la forma actual a partir del plural relojes.

Recordemos, pues, que en Andalucía y en muchas otras regiones de América Latina es muy frecuente oír la palabra reló.

Al parecer, el primer reloj público con agujas, tal como los conocemos hoy, se instaló en 1326 en Alemania, el segundo, en 1344 en Padua, el tercero, de fabricación alemana, se ubicó en París en 1370; el cuarto fue el de la catedral de Barcelona, en 1393 y el quinto, el de Sevilla, en 1396. Como vemos, las nuevas tecnologías se difundían a fines de la Edad Media algo más lentamente que hoy.

lunes, 2 de julio de 2012

PORQUE, POR QUÉ, POR QUE, EL PORQUÉ

En mis trabajos de Corrección Gramatical, siempre veo con frecuencia a mucha gente que confunde el uso de estas tres palabras. Voy a intentar aclarar de una forma sencilla la diferencia entre este grupo de elementos similares que produce muchas dudas.

Porque
Se escribe junto y sin tilde cuando es una conjunción causal que introduce la explicación del motivo de algo. Siempre es átono (sin relieve en la pronunciación). En muchos casos, puede sustituirse por puesto que, dado que, ya que, como, pues, a causa de, por la razón de que… Ejemplo: No acudió a la fiesta porque estaba enfermo. 

Además, se usa como conjunción final equivalente a para que: Me sacrificaré porque (para que) pueda estudiar fuera de Perú. En este caso también es válida la escritura en dos palabras: Me sacrificaré por que pueda estudiar fuera de Perú.

Por qué
En dos palabras y con tilde (diacrítica) en qué, es la combinación de la preposición por y el interrogativo o exclamativo tónico (lleva el acento al pronunciarlo) qué. Con la forma por qué preguntamos el motivo de algo: ¿Por qué te comportas así?

En oraciones exclamativas: ¡Por qué seré tan ingenua!

También puede aparecer en oraciones interrogativas o exclamativas indirectas, donde los signos de interrogación o de exclamación no enmarcan la oración: Dime por qué te enfadas tanto; Ignoro por qué no me lo dijo.

Por que
Separado y sin tilde, esta forma puede tener dos estructuras distintas:

1. La combinación de la preposición por y el pronombre relativo que: La ventana por que entraron a robar está destrozada. En este caso se puede sustituir que por el cual, la cual, los cuales, las cuales. También podemos intercalar un artículo (el, la, los, las) entre por y que: La ventana por la que entraron a robar está destrozada.

2. La combinación de la preposición por y la conjunción que: Me inclino por que no sabrá cómo llegar; Se preocupa por que su trabajo sea honrado; Vela por que sus nietos estén bien.
Como verán, la preposición por la exige el verbo: inclinarse por, preocuparse por, velar por, etc. También la puede exigir un sustantivo (nombre) o un adjetivo.

El porqué
La forma porqué es un sustantivo masculino que lleva tilde por ser una palabra aguda terminada en vocal. Equivale a ‘causa, motivo o razón’.

Como es un sustantivo, tiene plural y puede llevar artículos o también adjetivos demostrativos o posesivos: Desconozco el porqué de su decisión./Desconozco los porqués de su decisión (el motivo/los motivos); Cuéntame tus porqués (tus razones); Aquella respuesta tenía su porqué (su causa o motivo); Ese porqué no venía a cuento (ese motivo).

martes, 26 de junio de 2012

REGAÑAR

Este verbo castellano -REGAÑAR- proviene del latín gannio, gannire, usado para denominar el ladrido del perro, pero también el sonido emitido por otros animales y hasta el canto de algunas aves. Cátulo y Juvenal usaron gannire con el sentido de "quejarse, lamentarse, gritar". Estos últimos significados están en el origen de la expresión a regañadientes, que se aplica a "aquello que se hace con disgusto o repugnancia".

En el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española se menciona regañar con el sentido de "reprender o reconvenir", pero también se señala como otro significado el "gruñido de un perro". La primera acepción tiene diversos equivalentes conocidos por todos, tanto en España como en América, tales como 'reñir', 'reprender', 'rezongar', 'retar' y, aquí en el Perú, 'resondrar'. En portugués, el verbo latino dio lugar a ganido 'gemido del perro'.

jueves, 21 de junio de 2012

PENSAMIENTOS DEL MES

LIBERTAD:
"Un pueblo sólo podría ser libre si los gobernados fuesen todos sabios y los gobernantes todos dioses."
-Napoleón Bonaparte-

VERDAD:
“Lo malo de los que se creen en posesión de la verdad es que cuando tienen que demostrarlo no aciertan ni una”.
-Camilo José Cela-

CRISIS:
“En las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte”.
-Honoré de Balcazac-

CREER:
“Un hombre está dispuesto a creer aquello que le gustaría que fuera cierto”.
-Sir Francis Bacon-

AMIGOS:
“Tómate tiempo en escoger un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo”.
-Benjamín Franklin-

sábado, 16 de junio de 2012

¿SABÍAS QUE...?

Origen del sustantivo LEGENDARIO: El verbo latino legere significó originalmente "recoger, cosechar, robar", pero con el correr del tiempo fue adquiriendo el sentido de "cosechar con los ojos", especialmente "leer". En el latín medieval, se usó el gerundio de este verbo, legenda, con el significado de "algo para ser leído" y en esa época se aplicaba, sobre todo, a los libros sobre vidas de santos.

Como durante la Edad Media las biografías de los santos fueron una mezcla de hechos más o menos comprobados y de fantasías inverificables, legenda fue adquiriendo el sentido que le atribuye hoy la Real Academia de la Lengua Española de "relación de sucesos que tienen más de tradicionales o maravillosos que de históricos o verdaderos".

Sin embargo, no olvidemos que las vidas de los santos suelen ser consideradas maravillosas y ejemplares, de modo que esa característica se adscribió al significado de la palabra. Esto ocurrió en forma más acentuada en las últimas décadas, cuando la prensa adoptó el hábito de imponer el adjetivo legendario a personajes que se destacaron en alguna actividad en el pasado no necesariamente remoto, por ejemplo, a figuras contemporáneas como Pelé y Maradona o a sujetos famosos desaparecidos hace algunos años o décadas, como Joe Louis, María Félix o el Che Guevara.

lunes, 11 de junio de 2012

LA PALABRA DEL MES: "ADEFESIO"

Adefesio se deriva de la antigua locución adverbial ad Efesios, que proviene, a su vez, de las palabras latinas ad Ephesios “a los habitantes de Éfeso”, nombre de una epístola de san Pablo en la que se aludía a las penalidades sufridas por el santo durante su peregrinación a esa ciudad del Asia Menor.
Durante el tiempo que permaneció en Éfeso, san Pablo corrió serios peligros y en una ocasión estuvo a punto de ser asesinado por el populacho, incitado por mercaderes que vivían del culto a Diana Artemisa.
El Diccionario Histórico de la Real Academia de la Lengua Española se hizo eco de una leyenda etimológica: un sacerdote iba a leer una de las epístolas a los corintios, pero tomó, por error, la que san Pablo había dirigido a los efesios. Según esta creencia, hoy descartada, ésa es la razón por la cual las afirmaciones equivocadas se llaman adefesios.