miércoles, 6 de junio de 2012

COMA TRAS LA CONJUNCIÓN "PERO"

Primero veamos de una manera sencilla qué son las conjunciones.

Las conjunciones son una clase de palabras muy sociables que sirven para unir o relacionar palabras u oraciones. Son siempre invariables y átonas (se pronuncian sin acento de intensidad).

Se llaman conjunciones porque conjuntan, enlazan con armonía oraciones para que no nos queden cojas.

Las hay coordinantes y subordinantes. Hoy les propongo las conjunciones coordinantes de la Nueva gramática de la lengua española.

CONJUNCIONES COORDINANTES
Se dividen en simples y compuestas. Aquí veremos las simples.

Copulativas: y su variante e, ni. Expresan suma o adición. Como saben, ‘cópula’ significa unión, pues eso hacen estas conjunciones: unir oraciones. Además, ni significa ‘y no’, así que expresa negación. Ejemplos: Compra uvas, plátanos y peras; Laura e Inés fueron al partido; No lo sé ni quiero saberlo.

Disyuntivas: o y su variante u, ni. Expresan alternancia o la posibilidad de elegir entre dos o más opciones. Ejemplos: ¿Prefieres el verde o el azul?; Se comieron siete u ocho galletas; Le dijeron que no anduviera deprisa {ni ~ o} corriera.

Adversativas: pero, mas y sino. Expresan contraposición u oposición de ideas. Mas equivale a pero, aunque se usa en un estilo formal o para evitar cacofonías (sonidos desagradables de las palabras). Sino exige que la primera idea sea negativa. Ejemplos: Trabaja mucho pero cobra poco; Intentó ser abogado, mas para él no tenía sentido; No gritó a su amigo, sino a su novio.

He aquí un ejemplo erróneo en el diario español “El Mundo” con fecha 26 de diciembre de 2011:
Cuando sabíamos las respuestas, nos cambiaron las preguntas. Es más, cambió todo. Pero, ¿dónde metieron a Rafael? Pero, ¿dónde puso el Rey la foto de la familia? Pero, ¿cuántos discos ha sacado el trío de mariachis que Su Majestad tenía sobre la mesilla? El restregón de Sergio Dalma con Chenoa, ¿no es esto acoso? Pero, ¿en cuántos programas a la vez puede salir Santiago Segura? ¿Y Diana Navarro? ¿Y el Rey? Pero, ¿cuántas veces puede imitar un cómico español a Ferran Adrià? ¿Y a Punset? ¿Y al Rey? Pero, ¿dónde ha dejado el pudor Ana Belén? ¿Y la modestia? Pero, y esto…
Además de la grave redundancia, el libro “La nueva ortografía” señala que no se escribe coma detrás de las conjunciones adversativas. Esta norma incluye las oraciones en las que a pero le sigue una oración interrogativa o exclamativa. Así pues, no es correcto escribir una coma tras la conjunción pero en frases como las del recorte del párrafo anterior que les muestro. Por el contrario, sí se escribe coma después de pero u otra conjunción adversativa si lo que sigue es un inciso o cualquier secuencia que se aísla del enunciado mediante comas; por ejemplo: Pero, y esto es lo que importa, ¿lo entendió?; He arreglado la silla, pero, cariño, no te sientes aún; Suspendí el examen por cuarta vez, pero, ¡por Dios!, no me lo recuerdes.

También es correcto que pero vaya dentro de la exclamación o la interrogación: ¡Pero qué listo eres!; ¿Pero por qué no te callas?

Para finalizar, y porque creo que es interesante, incluyo la información adicional que nos ofrece el libro “La nueva ortografía”:
  • La tendencia a escribir coma tras la conjunción en estos contextos es fruto del deseo de reflejar en la escritura la inflexión tonal que se produce en la cadena hablada al pasar de la modalidad enunciativa (pero...) a la interrogativa o exclamativa (... ¡qué barbaridad!). Se trata, sin embargo, de un reflejo innecesario —pues el cambio de modalidad queda patente con la escritura de los signos de interrogación y exclamación tras la conjunción pero— y contraproducente desde el punto de vista sintáctico, pues no deben separarse en un grupo conjuntivo la conjunción y su término, esto es, la secuencia que introduce.

viernes, 1 de junio de 2012

¿SABÍAS QUE...?

Con respecto a la palabra PAYASO. Uno de los personajes tradicionales de la commedia Italiana era una especie de bufón, vestido con ropas estrafalarias confeccionadas con la misma tela burda que se usaba para recubrir los colchones de paja. Por esa razón, se le llamó pagliaccio, palabra formada a partir del Italiano paglia 'paja', derivado del Latín paleae, palearum.
En Francés, en la segunda mitad del siglo XVIII, se llamaba a este personaje paillasse, una antigua palabra que desde hacía cinco siglos significaba "bolsa de paja".
En Castellano, la palabra payaso aparece registrada en 1884, en un poema de Manuel Breton de los Herreros:
Otro con importunas contorsiones
cual payaso en grotesca pantomina
piensa mover del pueblo las pasiones. 
Pero ya figuraba en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española en su edición de 1817, como «el que en los volatines y fiestas semejantes hace el papel de gracioso, con ademanes, trajes y gestos ridículos».

domingo, 27 de mayo de 2012

EL LATÍN DEL MES

“Non est religionis cogere religionem”
No es propio de una religión ejercer violencia sobre otra religión.
-Tertuliano- (para señalar que una religión se debe abrazar por la fe y no por violencia).

martes, 22 de mayo de 2012

EL TIEMPO DE MARICASTAÑA

Cuando hablamos de El tiempo de Maricastaña, nos referimos a una época muy lejana, pero pocos saben quién fue ni en qué época vivió Maricastaña. Se habla de «crónicas muy detalladas» registradas allá por el siglo XIV en Galicia, según las cuales habría existido en Lugo una rica terrateniente llamada María Castaña, casada con un tal Marín Cego.

Esta señora, que era mujer de armas tomar, participó activamente en las luchas de los hacendados contra los tributos abusivos cobrados por el obispo Pedro López de Aguiar. Según las crónicas, Maricastaña (así la llamaban) mató en una reyerta, con ayuda de su marido y de sus dos cuñados, al recaudador del obispo Francisco Fernández. Un relato fechado el 8 de junio de 1386, publicado por la diputación de Lugo, narra que ese día Maricastaña confesó sus delitos y fue condenada a donar todos sus bienes a la catedral.

Hoy en día, a pesar de la vasta documentación existente, hay quienes afirman que esta señora nunca existió, que sólo es un personaje de una leyenda celta, cuyo nombre era, en Inglés, Auburn Mary (algo así como "María de color castaño").

En todo caso, se trata de una historia muy, muy antigua..., de El tiempo de Maricastaña.

jueves, 17 de mayo de 2012

LA PALABRA DEL MES: GAI

Este vocablo Inglés GAI, de origen Francés, ha sido incluido en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española con el sentido de "homosexual" y, más específicamente, de "hombre homosexual", aunque en Inglés este adjetivo se aplica a ambos sexos.

Gai fue usado en Francés por Chistian de Troyes por lo menos desde el siglo XII, con el significado de "feliz, alegre, exultante" y también "divertido". El vocablo entró al Inglés como gay, con el mismo significado, pero hacia el siglo XVII adquirió la connotación de "persona autoindulgente que sólo busca el placer" y, hacia el siglo XIX, se usaba con su denotación actual en los códigos de la comunidad homosexual norteamericana. En los años sesenta, en la medida en que los homosexuales empezaron a tornarse más visibles, la palabra trascendíó al vocabulario común, al principio entre comillas, y llegó al Español por los años setenta.

Curiosamente, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española publicado en 2001 no escribe gay en bastardilla, como suele hacer con palabras extranjeras: software, web, etcétera, pero los académicos recomendaban pronunciar al modo Inglés [guei]. Sin embargo, en el Diccionario panhispánico de dudas, editado cuatro años más tarde, sugiere "adecuar su pronunciación a la grafía y decir [gai]".

sábado, 12 de mayo de 2012

PENSAMIENTOS DEL MES

MALDAD:
"Cuánto más conozco a los hombres, más admiro a los perros".
-Marquesa de Sévigné-

DOLOR:
"El verdadero dolor es el que se sufre sin testigos".
-Marco Aurelio Marcial-

DOLOR:
"Cuando se está aniquilado, no se llora: se sangra".
-Anónimo-

ENVIDIA:
"La envidia y el odio van siempre unidos, se fortalecen recíprocamente por el hecho de perseguir el mismo objeto".
-Jean de la Bruyere-

SENTIMIENTOS:
"Por desgracia, una cosa es sentir y otra espresar bien lo sentido".
-Juan Valera-

martes, 8 de mayo de 2012

PÍLDORAS GRAMATICALES

Esta palabra INEXORABLE habla de cierta decisión que no va a ser modificada de manera alguna, no importa cuánto se ruegue al que la adoptó.

La palabra proviene del Latín inexorabilis, un adjetivo que se aplicaba a aquel a quien no era posible conmover mediante ruegos ni oraciones porque era absolutamente inflexible. Veamos cómo está compuesta: orabilis es en Latín "aquello que es posible pedir". Si se le añade el prefijo ex-, tenemos el vocablo exorabilis, que significa "que puede ser disuadido mediante ruegos", y también "que se deja corromper o sobornar". Inexorable sería, pues, aquel que no se deja convencer, que no es exorabilis. Horacio usa inexorabilis auro para denotar "que no se deja convencer por el oro".

Cabe añadir que orabilis proviene de orare 'rogar', 'pedir', 'solicitar', que se derivó, a su vez, de oris 'boca', presente también en oral, oración, orador, perorata y hasta en la palabra oráculo (de la pitonisa).